25 Av 5781 – 02/08/2021

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El Judeoespañol: ¿Una lengua de los Judíos o una variante del Español?

Nuestra preocupación por el futuro del judeoespañol impone el desafío y responsabilidad de continuidad.

Las particularidades de esta lengua-vehículo es valiosa fuente cuyo estudio lingüístico exige el máximo esfuerzo didáctico para ocupar un lugar pertinente entre culturas.

Las Comunidades Sefardíes diezmadas por los nazis en la Segunda Guerra Mundial es parte de la gran tragedia vivida por los judíos y otras víctimas del Holocausto. 

Pérdida humana y cultural es el mayor desafío que impone asumir y recuperar hoy una herencia valiosa para la Humanidad.

En múltiples sectores y disciplinas, el estudio, conservación y difusión del Judeoespañol exige esfuerzos innovadores, en tanto la discusión se centra entre catedráticos e hispanistas para definir si esta lengua es propia de los judíos o una variante del español.

La normativa del judeoespañol, premisa cercana, resolverá esta polémica.

El estudio riguroso descubre Lo hispánico y extrahispánico, arcaísmos, dialectos, lenguas de contacto que entran en el prodigio denominado judeoespañol.

Qué duda cabe que la lengua sefardí se encuentra en un momento difícil, y por ellos son apreciados los esfuerzos abocados a su salvaguarda y continuidad; reto que exige nuevas ideas y técnicas didácticas adaptadas a nuestros días con el fin de desarrollar una enseñanza que requiere intentos innovadores para los pertinentes niveles de estudio. 

En el caso del judeoespañol, lengua trasmitida oralmente, se presentan dificultades por su compleja evolución y particularidades que han entrado en la misma y es este el mayor desafío para académicos, profesores e hispanistas abocados a su conocimiento y dominio.

 Es el judeoespañol una lengua de base medieval, a la que se han incorporado un conglomerado lingüístico de palabras, lenguas y dialectos de España y los múltiples países y ciudades donde los sefardíes se establecieron después de la expulsión, en especial rodeando el mediterráneo desde Viena hasta el Norte de África, durante más de cinco siglos. 

Como es sabido, las Comunidades Sefaradíes que habían sido continuadoras del eslabón sefardí fueron diezmadas por el nazismo de la Segunda Guerra Mundial, cuyo exterminio produjo la dolorosa mutilación de personas y su cultura.  

 Abocados a proteger el Legado Hispanojudío, encontramos en nuestros días y en diversas sociedades, la creación didáctica en centros pertinentes al interés lingüístico, mediante cátedras, cursos, y programas que obligan a una seria responsabilidad por la continuidad del tesoro generacional conservado.  

Una gran dificultad consiste en que no hay muchas personas capacitadas actualmente para integrar un cuadro de profesores que puedan ejercer la enseñanza, al tratarse de una lengua que ha sido oral y no ha contado con una gramática para su aprendizaje. 

Por tanto, entre los interesados de la continuidad del judeoespañol se asume en condición de auténticas campañas de enseñanza por mor de asumir la salvaguarda de su continuidad en el difícil intento de progresión hacia el futuro. 

 En este empeño se presentan tantos objetivos, como diversidad de criterios, entre los investigadores descreídos de la vida futura del judeoespañol, y un puñado cada vez mayor de estudiosos e interesados que aseguramos lo contrario.

Descreen de un futuro de la lengua, insistiendo con firmeza que lo que se impone y ha de persistir en esta cultura en el futuro será el estudio de la literatura sefardí, en gran parte aún desconocida y a la espera de ser valorada, analizada y clasificada en su gran dimensión.

Ciertamente, han sido los hispanistas españoles quienes se han ocupado, en gran medida y función de pioneros de la investigación, catalogación y estudio de valiosas literaturas

 Uno de los centros más importantes ha sido, desde el CSIC, el entonces llamado “Instituto Arias Montano de Madrid” cuya enjundiosa biblioteca, unida a una labor fecunda continua y esmerada de sus investigadores.

De hecho, uno de los puntos más conflictivos de los hispanistas que apuestan por la muerte segura del judeoespañol hablado se encuentra en su desacuerdo con las grafías que utilizamos una gran parte de quienes actualmente estamos escribiendo o recreando y divulgando la lengua, en el convencimiento que es el camino correcto para su supervivencia

Hace pocos años, un acontecimiento trascendente se ha manifestado a favor del reconocimiento del judeoespañol en el campo lingüístico. Se trata del importante Congreso que sobre esta lengua reunió a gran número   de especialistas de numerosos países en el año 2004.

Ciertamente, ha sido después del Congreso de la UNESCO en París, que respecto al Judeoespañol se produce una mayor valorización en el concierto lingüístico entre diversos países, algunos de ellos de Europa.   

Encuentro que, por vez primera se ha desarrollado en dos lenguas: francés y judeoespañol.

Ello señala la voluntad de crear marcos adecuados para la expansión de la lengua sefardí, que con este evento ha recibido un impacto y avance que nos permite vislumbrar un futuro esperanzador.

 No es de menor importancia la dimensión que el Instituto Cervantes está implantando con programas de colaboración, apoyo y difusión en sus filiales.

Estos aportes de dos instituciones de tal envergadura están, por tanto, potenciando una calidad elogiable dentro de sus políticas culturales.

Haremos un breve recorrido para conocer la labor de algunos de los más destacados centros,  instituciones y Universidades que desde  diversos países europeos están centrados en la  creación de estudios, seminarios, cátedras y publicaciones que sostiene el legado judeoespañol en estructuras y diversos niveles en ciudades de España, Francia, Bélgica, Alemania, Suiza, Inglaterra

Y otras sociedades se ofrecen Cursos, Seminarios, Congresos  que estudian  los géneros más destacados y apreciados del Ladino y la Cultura Sefardí; entre ellos  documentos aljamiados, literatura, textos clásicos y muchos más por descubrir, Prensa, Teatro y el encanto de un folklor sorprendente se cuentan entre los numerosos prodigios de este legado inapreciable.

 Como hemos señalado el CSIC en Madrid ha reunido a los mayores especialistas y sus trabajos, publicaciones y enjundiosos estudios, lo convierten en el reconocido centro más importante de investigación.

En España que ha atraído siempre  a estudiosos de estas ciencias desde muchos puntos del mundo. 

En las Cátedras del Judeoespañol en España han sido las Universidades del País Vasco y la Universidad de Granada las  referencia mayores con  sus Cursos, destacando en la primera de  Ellas (País Vasco) La Profesora Paloma Díaz Mas talentosa y afamada  autora de una obra clásica para la enseñanza del judeoespañol: Su Obra : “LOS SEFARDIES,HISTORIA ,LENGUA Y CULTURA” 

Se ha incorporado actualmente al CSIC. En tanto en la Universidad de Granada, la pérdida de la inolvidable Doctora Ana Riaño ha dejado un gran vacío  y en la mayor orfandad a su Cátedra Magistral y a sus queridos alumnos, a quienes a través de muchos años ha guiado con sabiduría, energía y entusiasmo en sus tesis doctorales sobre el tema.

  Francia uno de los países más notables y uno de los centros de estudios más valorados y perfeccionistas en el campo del judaísmo español y francés.

Su importante Comunidad destaca numérica y creativamente. Académicos notables como el Profesor Haym Vidal Sephiha ha sido un precursor entregado de los estudios sobre el Ladino y el Judeoespañol académico en Universidades de La Sorbonne y otras de París, autor de textos para el estudio y de un sinnúmero de elaborados y serios trabajos de investigación en el área de la Lingüística, que son de agradecer.

Han asistido asimismo su atelier de “Vidas Largas” ha reunido a los sefardíes, que han asistido y compartido durante muchos años estudios “echando Lashon”, una manera continuadora de la memoria de sus ancestros.

 En la Universidad de París, la Cátedra de profesores de la talla de Marie-Crhistine Varol, autora de un interesante y utilísimo “Manual de Judoespañol” destaca su asombrosa actividad en el campo de la enseñanza y las publicaciones.

 En Bruxelles, es especialmente distinguido en la labor, Moise Rahmani, creador de la Publicación “LOS MUESTROS” de Bruxelles, y Director del Institut Sépharade Européen, que le ha reconocido y galardonado por su contribución y función de luchador entrañable por la Cultura y Lengua Sefardí. 

Esta publicación con sus páginas “KORE” ofrece comentarios que son joyas de la literatura judía y crítica de gran valor intelectual.

El 3 de octubre del año 2019 la Real Academia Española acordó por unanimidad constitución de la Academia Nacional del Judeoespañol (Ladino) en Israel.