11 Heshvan 5782 – 17/10/2021

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11 Heshvan 5782 – 17/10/2021

Arquitectura Religiosa

La arquitectura neoárabe no resultaba algo nuevo dentro del panorama artístico español del siglo XX, puesto que ya se venían haciendo edificios que nos conducían a esta estética, donde esas formas arabizantes ya representaban a España en las famosas Exposiciones internacionales. Llegaron a usarse todos aquellos rasgos que no dudaríamos en identificar con nuestro pasado musulmán peninsular y con los restos que hoy todavía podemos admirar. Era considerado algo propio, un tipo de característica nacional.

Por ello, tras la implantación del Protectorado español en Marruecos, surgirán en Melilla varios diseños de arquitectura neo árabe, apareciendo en primer lugar en edificios oficiales hasta que ya solo fue relegada a casos contados, como ocurrirá en los edificios religiosos como mezquitas y sinagogas.

Antes de la bajada de la población civil judía de la plaza fortificada al llano, tuvieron tres sinagogas, aunque por sus tamaños se podrían considerar pequeños oratorios, además de privados. Actualmente se pueden observar placas conmemorativas de estas sinagogas en un paseo por la Ciudad Vieja de Melilla, tras nueve años de lucha para su colocación.

La sinagoga central, conocida como la Sinagoga de Yamín A. Benarroch (Oz Zaruah), situada en la calle López Moreno, posee tres pisos, siendo el superior el que encierre la sinagoga. En la fachada más visible, el primer cuerpo aparece articulado por cuatro arcos de herradura, en cuya luz aparece la Estrella de David. El segundo presenta estos arcos de herradura enmarcados por un alfiz de azulejos vidriados; y por último, el piso que corresponde con la sinagoga, presenta unos arcos de herradura geminados con parteluz de columna hispano-musulmán, enmarcados por el mismo alfiz anterior, junto a una banda superior de arquitos ciegos puntiagudos, una decoración presente en los mihrab de las mezquitas andalusíes. Rematando la fachada encontramos aquellas almenillas escalonadas cuyo origen podríamos remontarlo a los sirios, encontrando ejemplos de esta solución en Marruecos, territorio del que provienen los miembros de esta comunidad sefardí.

La particularidad de esta construcción se encuentra en el hecho de que exista una mezquita, situada cerca del centro de la ciudad, que presenta los mismos elementos geométricos de esta sinagoga. Ambas obras son del arquitecto Enrique Nieto, convirtiéndose ambas en un ejemplo de interculturalidad llevado a lo artístico, unido a lo relevante de encontrarnos modelos decorativos que sirvan de fachada a dos templos de distinta cultura. El arquitecto recurrió a este estilo historicista y neomusulmán, un estilo que casaba con el culto de ambos edificios, muestra también de la convivencia que asistía la ciudad, hasta tal punto de intercambiarse formas y diseños que predisponemos ya a una cultura, hecho que también podríamos considerar como resultado de miles de años de convivencia entre estas dos culturas, las mismas que se adentraron a la aventura de vivir en un territorio que antes les estaba prohibido.

La fachada principal de la Sinagoga Or Zaruah es la que comunica con el pasadizo David Melul donde, en la zona central, sobresale una especie de mirador, coincidiendo con la situación del Hejal en el interior. Podríamos establecer una relación entre el uso de este tipo de mirador a modo de estuche que encierra el espacio donde se guarda la Ley, utilizado como modelo en edificios de muchos judíos, donde los miradores con mayor decoración y desarrollo coincidían con viviendas de familias judías más adineradas del momento y con mayor peso dentro de la comunidad.

Esta sinagoga fue iniciada en el año 1924, terminándose de construir al año siguiente. Fue un proyecto de nueva planta. El interior aparece cubierto por una falsa bóveda rebajada, en cuyo encuentro con los muros interiores aparece recorrida por un friso de mocárabes nazaríes, rompiéndose éste al llegar a la fachada Este, donde se ubica el Aron ha-qódesh o Hejal, abriéndose bajo un gran arco rebajado. Ese friso de mocárabes se repite en la parte adelantada del matroneum o estrado de las mujeres. Estas molduras fueron realizadas por Vicente Maeso, artista que acostumbraba a trabajar con Nieto.

Este inmueble fue mandado a construir por Yamín A. Benarroch, quién será el propietario y fundador del mismo, como podemos ver en la lápida interior. Los bajos se destinaron a almacén y el primer piso a vivienda del propietario. Además, esta sinagoga fue denominada “Luz Santa”, por la gran iluminación que presenta en el interior gracias a esa gran cantidad de lámparas que se reparten por todo el techo.

Interiormente, la sinagoga se estructura en torno a un eje, marcado por dos elementos muebles, la bimah y el hejal. En cuanto a la Tevá o bimah, podríamos estar ante una obra de arte a la que se le confiere la responsabilidad y el privilegio de ser la encargada de portar el rollo de la Ley y ser a la misma vez el soporte de la divinidad en el momento de la lectura. Es una verdadera obra de carpintería donde se aplicó un estilo neonazarí. Presenta un gran despliegue de decoración, que deberíamos catalogar de estilo claramente sefardí pues apreciamos varios motivos que pertenecen a la historia de sus antecesores sefardíes. Algunos de estos motivos son aquellos pequeños templetes sujetados por columnitas, donde se observa el mismo motivo decorativo del Aron ha-qódesh de la Sinagoga del tránsito de Toledo. Otro detalle que resaltaremos es la presencia de la flor de Lys bajo estos paños, y de forma reiterativa en este mueble y en la alfombra, representada de forma que enfatiza sus seis puntas, pudiendo hacer referencia a la Estrella de David.

Por último, el otro mueble que conforma el eje es el Aron ha-qódesh o arca de la Ley, elemento principal de la sinagoga, hacia donde se dirigen todas las miradas y palabras. Representa de forma simbólica el Templo perdido y marca la dirección a Jerusalén, siendo depositario de lo más valioso de la sinagoga, los rollos de la Ley con sus respectivos estuches, lugar donde se deposita la palabra sagrada de Dios.