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Januká (las luminarias)

Por Mordejay Guahnich (investigador y presidente de Mem Guímel)

Januká una de las dos fiestas menores y de las más alegres del pueblo judío, durante 8 días se iluminan los hogares con las llamas que salen de la Janukiá.

En el año 2018 ( según calendario hebreo año 5779), tendrá lugar entre el 3 al 10 de diciembre. Reseñar que los días del calendario hebreo comienzan a la caída del sol del día anterior, por lo que el encendido de la primera vela será el domingo por la noche.

Januká es quizás  la festividades más alegre del calendario hebreo y  los hogares judíos se iluminarán durante ochos día por la llama de la luminarias, siendo los pequeños y las mujeres sus grandes protagonistas en estos días de júbilo y peticiones de Shalom (Paz).

En Januká la luz impera sobre la penumbra de la ofuscación, odio, egoísmo,  orgullo, dominio de la  voluntad y  opresión hacia los más débiles.

Días donde la luz se irradia desde lo más alto y su llama  ilumina al mundo, nuestras vidas, el  camino de la humildad, respeto, amor, unión, fraternidad, la Paz, y la unión entre todos.

FestividadesEl significado de Januká

Januká significa Consagración o dedicación, también inauguración.

Otra interesante explicación lo aporta el análisis gramatical de la palabra, los vocablos:

JANU (significa descanso) y KA (tiene el valor 25 en el alfabeto hebreo), el día 25 del mes de Kislev según el calendario hebreo(1), es cuando descansaron de la opresión de los Griegos.

Cómo encender la Janukiá

Durante los 8  se enciende  la  Janukiá (candelabro de 9 brazos), siendo la costumbre más extendida hacerlo  con aceite y mechas, alusión al milagro con el aceite, también se puede encender velas.

El primer día se enciende una luz, el segundo dos, hasta completar los ocho días. Se va aumentando en alusión que se debe acrecentar en fe, conocimiento y buenas cualidades humanas. La novena se enciende todos los días y recibe el nombre de Shamash (guía) y suele estar en una posición más elevada que el resto.

Según el calendario hebreo el día comienza a la caída del sol del anterior momento propicio para el encendido,  aunque se puede hace durante toda la noche. Principalmente buscándose el momento que toda la familia se encuentre reunida,

Siendo el  tiempo mínimo que debe durar encendida media hora.

Janukiá y Menorá

La Janukiá como hemos dicho es el candelabro de 9 brazos y se utiliza para la fiesta de Januká.

La Menorá es el candelabro de 7 brazos que había en el templo sagrado de Jerusalem, era de oro y todo de una sola pieza.

Bendecir antes del encendido

Generalmente en  el judaísmo antes de llevar una acción, se pronuncia una bendición, por ello antes de encender hay que decir dos  bendiciones,  por haber santificado y ordenado el encendido de las velas de Januká y por el milagro con los antepasados judíos esta época de persecución. Tan sólo la primera noche se agradece Al Altísimo por haber mantenido con vida y llegar a este momento. Seguidamente se enciende  y se entonan unos canticos litúrgicos.

Los pequeños y las mujeres

En los hogares se decoran y se respira un clima festivo, los pequeños ayudan y se contagian de este ambiente esperando con gran ilusión el momento cuando reciben los regalos.

La mujer también en su día jugaron un papel primordial en este milagro, por ello durante la media hora después de  encender no realizan ninguna labor. Buen momento para que el marido y los hijos preparen la mesa disfrutando de suculentos alimentos y contemplando la luz de la janukiá, mientras se relatan  historias y entonan canciones tradicionales. Se suele servir dulces fritos, buñuelos o suganiot, ya que el milagro se hizo sobre el aceite.

januka en holocausto3

Recuerdos e historia

En la época del Segundo Templo aproximadamente en el siglo II antes de esta era, sucedió el milagro de Januká, donde Judea vivía una crisis política-religiosa, siendo víctimas del yugo del gobierno de Antíoco IV  Epifanes, rey de Siria de la dinastía Seléucida, que  oprimía al pueblo hebreo en su propia tierra. Queriendo conseguir el fin del judaísmo a través de forzar al  abandono de su religión y costumbres,  les imponía la conversión al culto pagano o la muerte. Los Griegos querían imponer su cultura helénica.

Para conseguir su objetivo el Rey Antíoco emitió una serie de edictos, prohibiendo cumplir a los judíos cualquier precepto como era el Shabat, practicar la circuncisión, Roh Jodesh (conmemorar el principio de mes), estudio de Torá….

Un grupo reducido de judíos que no quisieron someterse y antes de renegar de su fe y la práctica del judaísmo pudieron escapar. Entre ellos se encontraba Matatiyahu Jasmonaim que era uno de los sacerdotes del Templo, y con el huyeron 5 de sus hijos.

Una de las veces que consiguió bajar a  una aldea para abastecerse de alimentos, Matatiyahu pudo ver como se obligaba a un judío a construir  un  altar en la plaza central, y ofrecer un sacrifico pagano. En esos momentos Matatiyahu se reveló en contra de este ritual, dando comienzo de una  revolución popular. Conforme se iba conociendo la revuelta, cada día era mayor el número de adeptos a este ejército popular, hasta que por fin consiguieron entrar en Jerusalén y liberarla.

El día 25 de Kislev, entraron en Jerusalem y al dirigirse al Templo encontraron una estampa desoladora, destrucción e ídolos puestos en el altar,  a pesar de conocer la  prohibición judía de la idolatría. Pero por fin se pudo limpiar y purificar y  tan sólo se encontró entre los escombros una vasija de aceite con el sello del gran sacerdote, cantidad para encender  un día la Menorá (candelabro de 7 brazos). Este aceite es puro siendo la primera gota de la aceituna, y para poder conseguir más se tenían que desplazar hasta una aldea, durando el  viaje de ida y vuelta 8 días.

Este fue el verdadero milagro, que  durante estos ocho días permaneció la luz encendida, a pesar de tener aceite para uno. Por todo ello y en agradecimiento a Hashem (D-os)(2) Altísimo, se instauró para años venideros la festividad de Januká,  encendiendo luces durante 8 días como recuerdo y testigo para generaciones futuras.

Es esto lo que se conmemora, el milagro de la luz, que irradiaba Torá al mundo nuevamente. En ningún momento se conmemora la victoria sobre los opresores, en toda guerra mueren seres humanos y no es digno de ser festejado, considerándose en el judaísmo un acto macabro e inhumano.

Encendido públicos de Januká

En los últimos años se están llevando a cabo encendidos públicos. En España por poner un ejemplo han sido testigos de este encendido ciudades como Madrid, Ceuta, Málaga, Torremolinos, Barcelona, Valencia o Alicante.

En Melilla desde hace algunos años dentro del alumbrado de la ciudad para diciembre, se pone  luces donde hacen alusión a Januká, y se hace un encendido  público oficial.

Gracias a la colaboración entre Mem Guímel y TV Melilla, se puede llevar a gala que es la única ciudad española, donde una cadena televisiva hace el encendido todos los días, siendo por primera vez en el año 2011.

Mem Guímel les desea Januká Sameaj-Feliz Januká.

Felicitacion 5774_Prensa

FUENTES:
La Torá
Judaísmo A-Z
Lajunká, las luminarias
Raíces Judías
Revistas Askari (cultura Judía)

(1) Ver el artículo el calendario hebreo
(2) Si está escrito el nombre del Altísimo no se puede tirar ni quemar, por lo que se pone sin escribir todas las letras D-os, colocando un guión en lugar de la -i-, en hebreo suele poner Hashem que sustituye al nombre original.

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